miércoles, 07 de enero de 2009

Amanece.

Un dia como otro cualquiera amanece frente a la ventana, por la que entra un rayo d
e luz que describe en la habitación la silueta de una cama, con su huesped durmiendo, esperando a despertar. Un cuerpo yace rígido sobre la cama, como si de él se hubiera estirpado todo resto de vida, como si alli yaciera una criatura en lugar de descansar una persona. La casa está en silencio; está amaneciendo y por la ventana tampoco entran demasiados ruidos, tan solo el sonido de los palés de los trabajadores que estan descargando su camion en el mercado. Es una ciudad de mar, eso se respira en el ambiente, esa mezcla de humedad seca y fria a la vez, que no se nota pero duele en tus huesos cuando respiras ese aire y éste llena tus pulmones. El cuerpo que hasta ahora permanecia inmovil, como si de una escultura se tratase, se dobla y esboza una posicion de yoga casi imposible. Describe, con sus huesos y forma del cuerpo, tal vez una "v". Casi inalterable este cuerpo, que hace un momento parecia estar en hibernación como las tortugas, para q asi aguante el corazón mas latidos, como esperando aguantar lo ke le baticinaba el destino en esos proximos dias, como si el cuerpo supiera de alguna forma a lo ke se iba a enfrentar, a los límites que iba a alcanzar a lo largo de los proximos 7 dias. Aunque para ella no es algo nuevo, si es letál, una asesina preparada para todo pero con ganas de retirarse. El ultimo golpe habia salido demasiado bien, y las cosas nunca salen tan bien ya que fue demasiado facil matar a ese alto cargo del gobierno. Era una isla pequeña de un pequeño país, no fue dificil eludir a la seguridad después de matar al político, muy distinto de si el "encargo" se lo hubiesen ofrecido en una gran ciudad, pero ahora tocaba desaparecer, y no dejar ningun rastro. Trabajo facil para ella hasta ahora, -lástima-, piensa ella -me gusta la vida en una isla sin llamar la atención, aunque..... ha sido facil,...- mientras, se levanta y se encamina al baño. Es un pequeño baño sin adornos, a fin de cuentas es un hotel, no se podia pedir demasiado. Toallas limpias, baño limpio y servicio de habitaciones decente. Ella sigue pensando..- demasiado facil, ha sido demasiado facil, ningun trabajo es tan facil. Se sumerge de nuevo en la ciudad y en porqué esta alli, -- debo encontrar al martillo, es mi unica salida del pais, el sabra como salir, lastima dejar el hotel, me estaba acostumbrando a esta vida, a vivir como una mas.... - se mete en la ducha, cierra la cortinilla y mientras comienza a caer el agua sigue pensando --- aunque podria retirarme, eso seria lo mejor, a fin de cuentas tengo bastante pasta, un pellizco considerable,  puedo vivir decentemente- mientras se enjabona, se autoengaña con sueños imposibles: trabajo normal, casarse, familia, hijos; pero ella no es asi, es una asesina y por mucho que se engañe siempre lo será, hasta que muera de vieja o acaben con ella, más bien lo segundo, la gente como ella no muere de viejo. El agua caliente cae sobre su cuerpo. No es una jovencita, ni mucho menos, y tiene marcas de heridas a lo largo de su cuerpo, pero aun asi, guarda un atractivo de lo ke fue, y se mantiene bien, cosa normal pues sigue haciendo los ejercicios pertinentes para su forma fisica. Para ella es imprescindible, es su trabajao, es su.... forma de vida, pero ultimamente piensa demasiado:-- me estoy haciendo demasiado vieja para aguantar tanto, y soy mas lenta.....--- comentarios habituales para ella, aunque ya es tarde, ya pasa de los cuarenta y dejó hace tiempo de ser una jovencita con ganas de matar y sed de sangre, esas cosas pasan con la edad,  te haces más cauta, lo que la gente llama madurez, ella lo llama sensatez, aunque ultimamente deseaba no haber empezado en esta profesión. Estaba cansada, como la persona que trabaja toda su vida en la misma oficina y quiere jubilarse. Ella queria dejar de ser una mercenaria, estaba cansada, demasiada sangre manchaba sus manos y en su profesion, cuando has matado tanta gente como ella, ya no te quedan amigos, porque su cabeza tiene precio para mucha gente y en su mundo todo, se mueve por el dinero. Ella lo sabe. 


De pronto, todos sus pensamientos se ven interrumpidos por un chasquido en el suelo, casi imperceptible, pero ella sabe lo que ocurre, tras la cortina de la ducha hay alguien. Se queda quieta, paralizada por el miedo, como cualquiera en esa situacion, pero ella sabe lo ke hacer,sabia que vendrian a por ella, esta preparada, entrenada, es como un animal entrenado para la caza, como un motor afinado esperando a que lo pongan en marcha, es su finalidad: matar, solo sabe hacer eso y la edad no le va a impedir salir de esta.......En silencio, y con jabon en sus ojos, cierra el puño izquierdo con rabia, con fuerza, como un animal acorralado que desata toda su fuerza en un unico ataque desesperado. Esperando un movimiento, un sonido, lanza un puñetazo a la nada. Detrás de la cortina, se oye un grito sordo, un cuerpo cae sobre el suelo. Ella se limpia la cara y mira la escena: un hombre con un pasamontañas de color negro, como su traje, yace muerto con el cuello roto y una jeringuilla en la mano derecha. Sabia bien donde impactar, se rie mentalmente, -- me enseñaron bien--- en voz alta, por primera vez, exclama: demasiado bien, nada sale tan bien, ha sido todo demasiado facil, nunca debí coger este encargo.

 

                                                                                  Fin del primer capitulo

 


Tags: amanecer, hijos, noche

Publicado por raulramos @ 18:05  | relatos cortos
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